NFL, week 3: los Bengals no apestan
No sólo eso, si no que ganan a los actuales campeones y archirivales. Pum pum.

La estrella potencial
Sorpresón el de ayer en Cincinnati. Y, sumado al que dieron en Green Bay, esto tiene marchamo de convertirse en algo más serio. No es que los Bengals hayan abandonado el furgón de cola de la NFL, si no que han asaltado a dos equipos que son claros candidatos a jugar la Super Bowl. A saber de muchos, los dos máximos favoritos. Casi nada.
El partido comenzó como se preveía, con la defensa comeniños de Pittsburgh abarcando todo el campo, y con el juego de carrera bien asentado. Sin embargo, algo pasaba en el ataque, y es que los Bengals limitaban daños una y otra vez. A pesar de ir por detrás nunca se vieron completamente fuera del partido. La jugada que los metió definitivamente en él, que les hizo creer, fue la intercepción al comienzo del tercer cuarto, retornada para TD, y que llevó la inquietud a las filas de los Steelers.
Pero lo mejor quedaba para el final. Hacia mucho tiempo que no se veía a Carson Palmer tan en figura, en director de drive ganador, y fue francamente brillante como llevó a su equipo al TD final a falta de menos de 15 segundos.
Yo no creo que haya que lanzar las campanas al vuelo, al menos de momento, y sin embargo si que creo que tanto Packers como Steelers pueden empezar a hacer oh, oh, antes de volver a caer en los mismos errores. Los Bengals tienen dinamita, siempre la han tenido, y han cuajado un espectacular draft, pero aún no podemos asignarles la etiqueta de equipo serio. Démosles tres semanas y hablamos
NFL, week 3: Bret Favre
Faltan 12 segundos, 12 segundos, cuatro arriba los Niners, tercera y tres para los Vikings, balón para Favre, ¡Favre otea el horizonte!, ¡¡Favre esquiva el sack definitivo del partido!!, ¡¡¡FAVRE LANZA!!!, ahí va un balón perfecto y… ¡¡¡¡¡¡¡TOUCH DOWN VIKINGS!!!!!!!!!, GREG LEWIS ATRAPA UN LANZAMIENTO ESPECTACULAR, MAJESTUOSO, PERFECTO, BRET FAVRE DO IT AGAIN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Te has comportado como un crío, un ególatra, un malcriado, nos has dado dos veranos insoportables, van a quemar tu camiseta en Wisconsin… pero, que carajo, ¡no nos faltes nunca, cabrón!
NFL, week 3: A la victoria sin el lider
Bellichick gana a los Falcons.

¡Un TD de pase!
No se me ocurre mejor reflexión, la verdad. Para mí, el Patriots-Falcons era un partido clave para definir el futuro de New England. Y no me defraudaron. Si hay dos unidades pelín sospechosas en este equipo son la OL y la secundaria, y si hay algo que era completamente seguro y fiable era el ataque aéreo. Eso es algo que se fue haciendo con el tiempo, con la llegada de Moss y Welker y con la ascensión, definitiva, de Brady al Olimpo de los grandes QBs. Pues Bill Bellichick, a un paso de meter a su equipo en un pozo psicológico, tiró de manual y llevo a los Patriots a principios de la década para ganar como solían: sin estrellas, sólo equipo.
Me gusto, vaya que si me gusto, el desempeño de la linea ofensiva. No tengo ni idea de que hicieron con ella esta semana en los entrenamientos, de si los motivaron con las críticas recibidas, de si raptaron a sus mujeres, de si les quitaron los bollycaos; ni idea, pero el nivel que dieron frente a los Falcons no es el habitual. En concreto quiero alabar el trabajo de relojería fina que Matt Light hizo sobre John Abraham, y que permitió que Brady viviese una trade plácida en cuanto a lo que integridad física se refiere. Pero, con todo, lo más importante que hizo la unidad fue abrir huecos del tamaño del Océano Atlántico para el juego de carrera y, va siendo hora de decirlo, Fred Taylor se comportó como el corredor que Maroney nunca ha demostrado ser; el veterano, cabrón, listo, fuerte, se metió en cada resquicio que le dieron y movió las cadenas para desesperación de los de Atlanta, 105 yardas les hizo con unas alucinantes 5 yardas por carrera.
Y esto debería haber servido para dejar muchos huecos que el bueno de Tom Brady hubiese aprovechado para destrozarles. Así ha sucedido siempre. Pero resulta que Brady no está, ni remotamente, con el ritmo necesario. Y es muy evidente en su forma de sobrelanzar, de evitar intercepciones con balones alejados de su objetivo, y con su cara de frustración permanente, su enfado con Galloway (aún sin adaptar al esquema ni al vestuario, sospecho). El partido estuvo en el alero mucho más tiempo de lo debido por culpa de esta incapacidad que se mostró especialmente virulenta en la red zone. Por eso, cuando en el último cuarto Brady encontró a Baker en la end zone, todos se volvieron medio locos.
Y la secundaria más de lo mismo. Trabajo de contención, de dejar hacer a Ryan a la corta y de evitar el bigplay. La ayuda real fue la presión sobre los el QB de los Falcons, por supuesto, pero el movimiento general de toda la defensa fue excelente ante un ataque con muchas, y buenas, armas, y que pasaron desapercibidas por Foxboro.
Aquí acaba, de momento, la hipótesis de crisis de New England. Bellichick ha reorganizado sus filas, ha vuelto a dejar claro sus principios, y ganan a rivales de mucho nivel aún sin contar con Tom Brady, con el Tom Brady de verdad. Que le dejen coger confianza los demás, que le dejen, que ese día serán imparables. Una vez más.
¡Qué divertido!
Barça y Madrid arrasan


Esto es lo que quiere la mayoría de aficionados, gran parte de la prensa. Pues aquí está. Disfrútenlo. Partidos que se acaban antes de empezar, desequilibrio obsceno, regocijo de los dos jerifaltes, rotaciones, jugar al 50% y meter 3… aquí está.
No se si las audiencias lo respaldan, pero sospecho que sí. Todo el mundo es de esos dos equipos así que ¿para que jugar una liga? Mucho mejor dos partidos al año, y nueve meses de amistosos.
Que me borren.
Y no estoy diciendo que tengan la culpa, o que no sea justo, ni nada de eso. Esto se fomenta desde todos los estamentos y todo el mundo lo quiere, así que es como debe ser. Pero es un COÑAZO.
NFL, pre-week 3: Vick on field
Hoy es el día que Michael Vick volverá a jugar en la NFL

Hoy no será virtual
El partido tiene más ingredientes. Para empezar se espera que Matt Cassel debute al frente de los Chiefs (0-2), y también se espera que eso sea un cambio sustancial en el rumbo de la franquicia; yo soy escéptico, pero quiero ver a este chico por si lo del año pasado fue flor de un día o, lo más probable, el estar en el puñetero paraiso, que es en los brazos de Bellichick. También los Eagles (1-1) tienen que recuperarse del palizón que les dieron los Saints la semana pasado, y tienen que hacerlo (una vez más) sin McNabb.
De la misma forma hay que valorar si la secundaria de Philly es capaz de parar a cualquier WR, y los de los Chiefs no es que impresionen a nadie, así que es un buen día para la redención. El asunto de seguir dando confianza a Kolb o apostar por García puede dar para un interesante debate acerca de la fe de los equipos y/o entrenadores en sus QB reservas, generalmente drafteados en rondas altas y cociendose a fuego lento para coger las riendas en el momento adecuado.
Pero nos estaríamos engañando: todo lo que queremos ver es a Vick en algún snap. Nos da igual que en formación Wildcat, que under center, que de recepter. Sólo queremos que Michael Vick vuelva a dar espectáculo dentro del campo y no en los tribunales y talk shows.
NFL, pre-week 3: ¿Brees seguirá siendo el número 1?
Lo será si vuelve a lanzar para un millón de yardas en Buffalo

COmpleto, completo, completo, TD
Drew Brees estuvo a un pelo de batir el record de yardas de pase en una temporada de Dan Marino. Fue el año pasado y, en los dos partidos que van de esta, no ha hecho si no seguir en la misma linea. El que no reconozca que, ahora mismo, Brees es el mejor QB de la NFL es que no es de fiar.
Y creo que hoy todo va a seguir igual… si el tiempo responde. Parece ser que puede que haya viento en Buffalo; de ser así habría partido y cosas que discutir. En caso contrario esto está finiquitado.
Porque los Bills (1-1), mis Bills, me parece que han estado viviendo por encima de sus posibilidades. Han jugado contra equipos con enormes lagunas y las han explotado (la OL de los Pats, la secundaria de los Bucs), pero eso no quiere decir que el juego este engrasado. Es un espejismo la presión al QB que hicieron la primera jornada, y también lo es la defensa de Trent Edwards de la segunda. Hoy juegan contra los Saints (2-0) y estos no son ninguna broma. Las opciones pasan por poder crear suficiente presión con el front four, pero no hemos visto a Brees especialmente incomodo recientemente, y dejar que la secundaria (la mejor linea defensiva del equipo) haga su trabajo. Y, en ataque, la cosa está bastante desigual también; los Saints cada vez son mejores y la no-huddle offense de los Bills está a medio cocer.
Todo parece preparado, pues, para otra exhibición aérea de Brees que le distancie, cada vez más, de los demás QBs de la liga.
NFL, pre-week 3: D-FENCE
Jets (2-0) y Titans (0-2) juegan a hostias. Los adoro.

A Chris Johnson le espera una larga tarde
Si os van los partidos de football defensivos (y deberían iros, pues son los mejores y los que más se ciñen al espíritu del juego), este es absolutamente obligatorio.
Una de las mejores historias de la temporada es la defensa de los Jets. Ha sido dominante hasta la extenuación, con una destrucción concienzuda del ataque de los Patriots y otra menos renombrada (pero igual de espectacular) de los Texans: apenas han permitido un TD a Brady, Moss, Johnson o Slaton, en ocho cuartos. La clave, por supuesto, reside en su nuevo entrenador, Rex Ryan, antiguo coordinador defensivo de los siempre temibles Ravens. Es un tema este que me chifla, el de la importancia superlativa de los entrenadores, sus filosofías y su espíritu, en este deporte. Rex Ryan ha convertido a un equipito, de esos medios que lo mismo ganan lo mismo no pero siempre dan igual, en una exhibición de desarrollo de esquemas imaginativos, de blitzes salvajes, de creación, de engaño; Brady, en el último cuarto el otro día, no tenía ni idea de por donde le llovían, que parte del campo estaba descubierta o quién narices era ese que le estaba acariciando el lomo.
Y, en el mismo sentido, la baja más importante de los Titans no es la superestrella Albert Haynesworth (de bien poco le está sirviendo a los Redskins para hacer una buena temporada), si no la de su magnífico coordinador defensivo Jim Schwartz (actualmente entrenador jefe de los Lions). Es esa la baja que ha hecho que Houston les meta más de 30 puntos y que vayan 0-2. Aún así, siguen siendo una escuadra eminentemente defensiva y corredora.
Todo ello sumado al record que llevan ambos, y a que se juega en Nueva York, hacen del choque un drama para los Titans; no estoy seguro de que pudieran afrontar un 0-3 con la tranquilidad necesaria, bien que su calendario se lo pudiese permitir pues han jugado contra tres buenos equipos, pero han de dar un puñetazo en la mesa si quieren que la AFC South no sea una pelea de dos. Por parte de los Jets, con la afición volcada tras la elección de Sánchez en el draft, y desbordadamente orgullosa de su nuevo entrenador y su nueva defensa, querrán ganar a otro rival de enorme categoría para gritar que son el mejor equipo de lo que va de competición
NFL, pre-week 3: 19 partidos despues…
Es sorprendente la de gente que cree que, hoy, ganarán los Lions.

Calvin Johnson podría ganar alguna vez
Hace más de una temporada de su última victoria y no hay NADA que pueda conducir a este entusiasmo repentino. Salvo su rival: los Redskins.
Tiene que ser jodidísimo ser fan de los Redskins y que medio mundo crea que Detroit puede romper su racha contra tu equipo. Así de jodidas están las cosas, así de patético resulta el equipo de Washington. Ha hecho mucho daño la victoria, por 9-7, ante los Rams del domingo pasado, y los subsiguientes pitos y abucheos del respetable que, además, encontraron palabras de reprobación de algún que otro jugador. Ntchs.
Eso me enerva. Joder, son un equipo de los importantes, que hasta hace nada peleaba de verdad por dar el salto y, ahora, se ponen a criticar porque les silban después de un partido BOCHORNOSO. Pues es el momento de gritar alto y claro que no están muertos (si es que no lo están). Si pierden con los Lions, bang, adios a la temporada.
NFL, pre-week 3: ¿El fin?
Los Patriots (1-1) reciben a los Falcons (2-0) en Foxboro.

John Abraham a la caza de Brady
Voy a ponerme exagerao de la muerte pero no creo que se me esté yendo mucho la cabeza: si los Patriots pierden hoy se empezará a hablar de ellos en pasado. No fui yo de los que apostaron por ellos al principio de este año. Soy, más bien, de los que creo que la gran Dinastía de esta década se basó en una forma de hacer las cosas perfecta, cual relojería, alejada de egos y estrellas y fundamentado en no exigir a cada jugador más de lo que podía dar. Pues Tom Brady ha vuelto de su lesión y, como podría esperarse, no está siendo Tom Brady; su OL no está capacitada para protegerle con solvencia y los rivales lo saben, dan duro haciendo el rush pass y han convertido al Intocable en un QB más, de los buenos, pero nada que ver con la quintaesencia de la eficiencia.
En esa tesitura tienen que recibir a la que puede ser imagen actual, los Falcons, que se basan en un estupendo director de juego y en hacer las cosas lo más sencillas y fáciles posibles. Han añadido, además, un arma capital como es Tony González, que da aún más variedad a un ataque que respira por Michael Turner y te mata por Roddy White.
Uno se resiste a creer que los Patriots no son favoritos en casa, pero visto lo que hemos visto no lo son. Los Jets les destrozaron y les impideron anotar un TD, y los Bills les regalaron un partido en el que habían llegado hasta Brady con una solvencia que no se corresponde con el fornt seven de los de Buffallo.
Pero, entonces ¿y si pierden, como dicta la lógica? Oh, que arranque el entierro y que los enemigos (son muchos) saquen el hacha porque comenzará la destrucción del equipo emblema del siglo XXI. Hay que dejar un margen, por supuesto, a la genialidad de Bellichick y a una victoria que van a luchar como su fuese un partido de playoff ya que, en esencia, las implicaciones para ellos son de ese calibre.
New England en un partido a muerte contra un rival joven, talentoso y atractivo. Como para perderselo.
NCAA, week 4: conteniendo la respiración
Tim Tebow está en un hospital
Superman estaba jugando con gripe (sí, sí, esa), pálido, con fiebre. Mucho más ajeno, distraído, que de costumbre. Eso no impedía a los Gators ir ganando por tropecientos millones de puntos, claro. Pero esta jugada se puede explicar desde esa debilidad, porque es muy difícil, pero mucho, ver Al Mas Grande recibir un golpe con esa flaccidez, con ese descontrol. Y luego la terrible caída y el movimiento del cuello…
Quedó inconsciente, con los ojos en blanco. Le llevaron a la banda, ya despierto, donde estuvo vomitando y totalmente ausente, hasta que lo metieron en una ambulancia a un hospital donde ha pasado la noche. Se habla de una contusión grave. Y una contusión puede ser que vuelva a entrenar pasado mañana o el fin de una carrera, es decir, nunca dice nada. El caso es que sus familiares están muy preocupados y la Gator Nation se muestra un tanto pesimista.
Dejando de un lado el hecho de que todo el mundo quiere lo mejor para cualquiera, y que el lado humano es lo único importante, el impacto sobre la competición no podría ser mayor.
La Mayor Estrella Que Vieron Los Tiempos no se puede reemplazar y, por lo tanto, a mí me cuesta un horror creer que Florida puede hacer algo sin él; máxime cuando su QB reserva, John Brantley, es un pocket passer de manual que lo tendría complicado para adaptarse en dos patadas a un sistema spread en posición constante de shutgun con una sóla ala. O, mejor dicho, difícil lo tendría Meyer para adaptar el sistema. Y sin Florida al frente, esto se convertiría en un sindios.
Quedan dos semanas para el siguiente partido de los Gators, será el 10 de octubre y, casi nada, contra LSU. Sería genial ver a Tim Tebow al frente de este glorioso ataque ese mismo día.