Otro record increible
Nunca Tiger había perdido un torneo grande tras dominar los primeros días, y tampoco saliendo lider el domingo. No parecía que la historia fuese a cambiar en esta edición del PGA porque su único rival era un tal Y.E. Yang. Es lo malo del golf, que TODOS los que salen a competir en cualquier torneo pueden ganar; se depende tanto del azar, es tanta la igualdad que, realmente, le quita un poquito de mística al asunto.
El momento cumbre fue todo magia, eso sí. Yang había recuperado hasta ponerse empatado con Woods antes del hoyo 14 y, claro, en ese momento todo el mundo pensaba si podría aguantar la presión, como lo llevaría ahora que tenía algo que perder, etc. lo de siempre. Pues, en un chip increible hizo esto:
Se jodió la presión. Cabe destacar que Tiger no se hundió y embocó un putt jodidísimo justo despues pues este golpe, moralmente, le habría echado tres metros hacia atrás a cualquiera.
En lo que siguió de torneo Yang no cometió un sólo error, no falló una sola calle y fue Tiger el que tuvo que hacer milagros para seguir teniendo opciones hasta el final. Para nada. Año en blanco, en cuanto a grandes se refiere, de Woods, y un cuarteto de campeones de lo más insospechado: Cabrera, Glover, Cink y Yang.